muy serio-muy grave
•Noviembre 21, 2007 • Dejar un comentariolicuefacción
•Octubre 18, 2007 • Dejar un comentario
A quién no le gusta una milk shake? Quizas un “smoothie” resulté mejor, pero al final, la “licuefacción” siempre viene desde el centro.
viaje
•Octubre 18, 2007 • Dejar un comentarioEl viajero se desprende de sus partes, de todas aquellas que reconoce como “suyas” y de las que ni siquiera tiene consciencia que hacen parte de él. El acto de “trasladarse” implica cambiar de locación, movilizarse, alterar el orden y permitirse cambiar. Un cuerpo viajero se extiende tanto como le permiten sus sentidos, puesto que en un lugar que desconoce a pesar de estar más “vulnerable” a dejarse llevar por el “deseo”, los juicios aprehendidos pueden llegar a llevarse como un prendedor en un saco. Metafóricamente hablando, la norma y el juicio son lastres mucha veces simbólicos que impiden el transcurrir “naturalizado” del cuerpo hacia nuevas formas de aprendizaje, conocimiento y relación con el mundo y las cosas en él. A pesar de que la experiencia viajera es una cuestión personal y privada, es de carácter generalizado que todo cuerpo viajero venga marcado por algo, ya sea por la religión, la política y la edad entre otros. Es por ello que todo el que “viaja” está susceptible a la duda y al miedo por el intercambio de nuevos “fluidos”, pues cuando se migra de un lugar a otro en “carne y hueso”, el cuerpo debe reacomodarse.
Esto puede parecer obvio, y aunque el componente químico de nuestro cuerpo nunca se quede quieto, en el viaje se moviliza la totalidad del conjunto de partes que conforman la unidad de eso que llamamos cuerpo. Razón por la cual todo aquello que antes podría parecer tan sólido y estático se empieza a movilizar, pues “como si fuera una avalancha”, lo “nuevo” transgrede aquello a lo que se está habituado.
El “fluir personal” empieza a darse desde el interior. Es el deseo expresado en distintas formas, el cual según las condiciones del lugar al que se llega empieza a modificarse según las conductas, gestos, formalidades del nuevo lugar. Yo diría que lo mejor es no atenerse a cualquier consecuencia y dejarse llevar para poder entrar en un estado diferente, pero esto no siempre resulta tan sencillo y mucho menos seguro. El estado de transito puede a veces llevarnos a pensar cuestiones místicas, inapropiadas, enfermas, trangresoras, pero al final son aquello que somos, lo que tememos y lo que anhelamos.
urgar por la palabra
•Septiembre 26, 2007 • Dejar un comentarioBuscar la palabra es poner un velo al paisaje de la mente que se envuelve en remolinos de colores cada vez que se entretiene.
No basta con escoger la palabra precisa, hay que hurgar para construir la pista adecuada que encamine lo dicho a lo que es, es decir a aquello que se tiene en mente.
La dureza de la corteza complica el encuentro entre lo bello y el confuso deseo de querer hacerlo. La valentía es necesaria para tomar impulso y planear el vuelo.
No hay camino definido, tampoco un manual que diga como se tiene que hacer el recorrido.
El que ha echado camino sabe que nunca es sencillo. La suerte puede toparse en el camino, pero no debe confiarse en ella como eterna y fiel amiga.
La entereza mantiene la firmeza y evita las caídas.
La mirada abre la ventana y siempre es una salida.
El olor puede tornarse en rencor, pero refleja el estado interior.
Al dolor no se le puede decir no.
Y la agonía es la ironía.
La señal de salida, puede estar refundida, y no siempre es la misma.
furia corporal
•Septiembre 26, 2007 • Dejar un comentarioEntre llamas la furia de los hombres revela la urgencia de creer en algo,desmentir el pasado y pensar en algo desemejante.Cuando se deshacen los cimientos y hay rajas en los vértices se pone en alerta la médula.El pilar inestable hace que todo se vaya para abajo.Pagan todos los que se han dejado seducir hasta el punto de esclavizar sus cuerpos.El paso de los años tiene oxidadas cada una de las partes,No hay un solo punto que se salve.Un mundo desigual, diferenciado, sectario y fraccionado.Gran cuerpo mutilado.Su nueva forma le impide entrelazarse. La división por pedazos de distintos materiales hace de la mezcla un nuevo motivo de confusión.Con un ideal de justicia que se pierde entre la niebla,solo se siente un profundo dolor.
miradas
•Septiembre 24, 2007 • Dejar un comentarioPara llegar a la parte más alta, antes toca pasar por el hielo que quema y anula los sentidos. Toca parecer loco y un tanto obsceno. La consciencia falla, pero no puede caer en las estafas. De la debilidad se alimenta la historia para mantener la mirada centrada. Es como una trampa, una jugada que hace dudar para que se retroceda al punto de partida. Es la etapa en la que se carboniza la paciencia y la duda se incrementa. Por ello, es poco popular; nadie parece querer estar ahí. Manifestar inconformidad frente al control, desespera a quien está habituado a la rutina. Por eso no es sencillo y puede quedarse solo el hombre en el camino. La prueba se somete a la anulación, la critica y hasta a la deshonra, pero todo esto forma parte de su contenido. Forja el carácter y consolida la idea. Le da forma y la recompone cuantas veces se re-crea. El trabajo constante hace parte del ejercicio, es de carácter obligado para todo aquel que tiene algo en la cabeza, darle vueltas a la idea. Los códigos están en todas partes, por eso en la noche es que salen los errantes. El viajero asume su postura y su posición. Para este caso de huída, es un principio categórico optar por una decisión. La mirada en estos casos es la única vía para llegar al centro. El corazón siempre atento, puede cambiar el ritmo de su movimiento según como sienta los vientos. Sin embargo, a pesar de los velos el contenido del Ello, siempre está.Cuando los ojos se entrecruzan con otra ventana a veces se cierran en busca de otra parada. No hay nada de dichas hasta que se encuentre seguro de la movida. Ya el hecho de decidirse a caminar es un excelente punto de partida. Se sale de la estampida para encontrar otra cruzada con mejor ventura. Toca agregarle en estos momentos al compuesto algo de limón. Que baje la dulzura y que otorgue una nueva duda. A medida que avanza la noche y mueren las verdades se apagan las luces y brotan nuevos intereses. Pero el par de torres de al frente señalan el camino de la vida y cuando las salidas se han bloqueado. El aire se condensa y el rostro cansado y colorado se agobia para encontrar la señal de salida. Cuando se logra la huída se solicita un poco de ají, porque sino lo más posible es que se termine entre llamas y se carbonicen las miradas. El acompañante lateral es el delincuente del camino. Asegura el alimento y ataca cada vez que tiene algún interés. Claro que siempre en el momento de más presión es el que más rápido sale corriendo sin dejar si quiera rastro de su estadía. El ojo que sale de recreo vuelve a enfocarse para que no lo entierren o lo lleven a la hoguera como en la inquisición. La fem se vuelve hábil en el recorrido. Pues en el viaje laberíntico del archivo histórico copila información que solidifica su postura. La vegetación nunca desaparece. El ambiente natural crece en ciclos para albergar a la huésped preferida. Siempre mujer.La raíz se encamina según la dirección de los afectos. El verde contempla las alas y deja respirar el organismo vivo. La torre si se queda es atrapada por la hiedra. La mirada en este caso se complica.
ego
•Agosto 28, 2007 • Dejar un comentarioCuando el ego pesa más que las acciones el cuerpo se convierte en el lastre de los dolores.
primeras incisiones
•Agosto 28, 2007 • Dejar un comentarioCómo hacer para mirar el punto muerto? Cómo se hace para desentender a la emoción de lo que está sintiendo? Se puede acaso vivir en medio de la reflexión pausada e inanimada que consuela a los sabios, pero desencanta a los que están viviendo. La pausa, la quietud y el instante solo es ilegible. Solo cuando sus fragmentos se yuxtaponen, no importa el orden, es que logran componer la coherencia. En el aire se quedan consumidos por intervalos. No se contrarrestan, pero tampoco se hace alarde de su presencia. Como un rompecabezas al que le falta una ficha, queda incompleto en el espacio. El confín puede estar dado, la forma se puede hasta palpar, para su sentido nunca podrá ser indagado, a menos que se reúna con otros de la misma especie. Se produce la afinidad entre las especies para hacer de la costura una continuación de ritmo y postura. La escultura es la suma de varias manos. Aquellos que no las entienden, no es porque no tengan manos, sino porque no quieren la materia. Son sus capas, sus partículas, su color y su ubicación las que hacen de cada materia el micro mundo interior. Los ciclos de la materia además de mostrar procesos externos, son mutaciones que hace el objeto para acomodarse a la tierra. La materia como tal “es la realidad primaria de la que están hechas las cosas”, en ese caso si se indaga sobre la materia, podríamos controlar la emoción o hacer uso de ella. La segunda posición se me hace mucho mejor. Parece sencilla y solo muestra una salida. Sin embargo la sedimentación, la desintegración por el calor o el frío siempre forja y hace que se entrevean otras salidas. De esta forma el recorrido se hace infinito y muy sugestivo. Los líquidos rosean la escultura y pueden alterar su contenido. Puede ser un acto impuesto o que tienen la efectividad propia del destino, que encuentra su camino para cambiar el fino lino, por así decirlo. No sentir para pensar, no es posible. El cuerpo puede que no sienta, puede no hacer cicatriz que marque las justicias de la vida, pero puede la cabeza estar metida en un laberinto sin salida, propio de los esbores de la vida (que salga la J!).

